inflación

LA CHINA DE MAO

China comenzó el siglo XX sumida en una pobreza extrema debido a las consecuencias del colonialismo occidental. La precariedad del modo de vida llevó a la población china a acabar con el sistema que tradicionalmente había gobernado China: la figura del emperador y la división confucionista de gobernantes que mandan y gobernados que acatan. La dinastía Qing vio su punto y final en 1912, tras más de dos milenios con la hegemonía del poder.

La figura del emperador con máximos poderes fue el sistema chino por excelencia durante más de dos mil años

Desde 1916 a 1928, China sufrió una fuerte «revolución política», llamada también «Revolución Nacionalista» de la que surgieron el Kuomintang (KMT) y el Partido Comunista Chino (PCCh), que finalmente alcanzó el poder en 1949, tras la II Guerra Mundial y la retirada y rendición de Japón. Con Mao Zedong como líder indiscutible, el PCCh intentó abolir desde un principio todo el pensamiento y cultura chinos para imponer la ideología comunista.

La China precomunista

Contaba con el apoyo de los trabajadores del campo, que había vivido durante los años anteriores a la revolución en una situación de miseria absoluta, que se materializaba en todos los ámbitos:

  • Conformaba el país más poblado del mundo, y a su vez era el que menor producción agrícola e industrial albergaba, así como la renta per cápita, que en 1947 era de 40 dólares por año, la mitad de la India, y bajo los 250 de media del mundo de entonces.
  • El interés de los préstamos se encontraba entre el 35 y el 40% y los arrendamientos del valor de las cosechas oscilaban entre el 50 y el 80%.
  • Los malos tratos, las pésimas condiciones de vida y el número de muertes precoces era el pan de cada día de casi 500 millones de personas, que, en muchos casos, se veían obligados a vender a sus hijas o, en mucha menor medida, a sus hijos.
  • Era una China agrícola y subdesarrollada, en la que un 90% de la economía nacional provenía de la agricultura y la artesanía, mientras que el otro 10% de la insuficiente industria moderna.
  • La población rural, que conformaba la inmensa mayoría de la población, estaba totalmente empobrecida y explotada por los grandes terratenientes (10% de la población rural) y usureros. Trabajaban con herramientas poco especializadas, tenían una total carencia de fertilizantes químicos y poca especialidad en los cultivos. Las frecuentes sequías e inundaciones chinas unido al la insuficiente conservación de recursos hídricos que regaran los cultivos contribuyó a que hubiera momentos de enorme inestabilidad en las cosechas.
  • Inexistencia de transporte eficaz nacional, que dejaba a algunas zonas marginadas y con grandes hambrunas frente a otras mucho más holgadas.
  • Los obreros industriales vivían jornadas larguísimas de trabajo, que alcanzaban normalmente dos turnos de doce horas. En ellas, mujeres y niños eran víctimas de una explotación sin límites con salarios de miseria, y conformaban más del 50% de la fuerza laboral.
  • Ausencia de seguridad social o seguros de accidentes laborales. Estos últimos no aparecieron hasta 1949.
  • A esto se sumaba una analfabetización del 80% de la población. Se trataba literalmente de “una China pobre y vacía”.

Zona callejera antes de la revolución comunista

Política de Mao

De esta forma, gracias a los datos se sabe que el país que heredó Mao estaba muy atrasado y económicamente destruido. Mao quería la consolidación política y el crecimiento económico. El aislamiento chino fue un factor clave que explica los desarrollos de la economía y política del Partido, ya que mantenía al mundo exterior completamente ajeno a la población china, y los datos del gran asiático incalculables para el resto de países.

Mao trató de acabar con la elevadísima inflación del 15%, estabilizar la economía, evitar la corrupción, liberar a la mujer del tradicional patriarcalismo y arrancar de las costumbres chinas los abundantes vicios en los que se refugiaba gran parte de la población, como podían ser la prostitución, el tráfico a las drogas (especialmente opio) y al juego. Llegó un momento en el que Mao vio que solo podía alcanzar sus objetivos a través de un fuerte control y una manipulación continua, que le otorgaba el poder total.

Mao ostentó el poder del Partido Comunista hasta su muerte

Pero el propio Mao pecó de “tradicional” a la hora de gobernar, ya que, a pesar de que rechazó por completo e intentó acabar con las tradiciones chinas como el confucianismo y la jerarquización social, se basó en ellas para desarrollar un tipo distinto de comunismo. Siguió la línea de los antiguos emperadores, cuya autoridad era sagrada y se manifestaba en la frase: “Tiembla y obedece”, basada en la afincada costumbre china de tener una sola persona a cargo del poder.  Otra diferencia con respecto al comunismo soviético fue el total sometimiento de las fuerzas de seguridad militares y públicas al Partido.

El mayor deseo de Mao versaba sobre la igualdad, y su esperanza la albergaban los campesinos, que formaban la absoluta mayoría de la población china. Grosso modo, la evolución del cambio de la tierra fue la confiscación de las tierras a los grandes terratenientes y su división desigual en pequeñas parcelas (1950) a equipos de ayuda mutua (1950-51), cooperativas con títulos de propiedad y la reunión colectiva de tierras y aperos de labranza (1555-57) y comunas en 1958, que organizaron a los grupos rurales en brigadas para la realización de grandes proyectos comunes, como canales, carreteras, presas, industrias, escuelas, hospitales… por el Gran Salto Adelante.

Las obras hidráulicas y la mejora del transporte interno junto con al alejamiento de Mao del poder, una mayor flexibilidad de pequeñas privatizaciones y la reducción del número de componentes de las comunas, que ascendieron a 76.000, permitieron a China experimentar una mejoría económica. Relegado a un segundo puesto, Mao decidió liderar la Revolución Cultural (1965-1969) para recuperar la autoridad en su figura. Se apoyó en estudiantes y jóvenes a los que imponía sus pensamientos con el “Libro Rojo” y  los que instaba a tomar la vía rápida que les llevara al comunismo perfecto. A intelectuales y otras muchas personas, tras la campaña de las Cien Flores (1957), entre las que contaban propios integrantes del PCCh, se les privó de sus cargos y se lees persiguió con la Campaña Antiderechista.

Esto produjo que muchos de los intelectuales que antes eran profesores en las universidades y escritores fueran relegados a trabajos en el campo y que los campesinos pasaran al ámbito político, con la consecuencia de la  reducción del nivel educativo a la vulgaridad del campesinado rural. La importancia creciente del Ejército Rojo y el descontrol y caos del país llevaron a Mao a poner punto y final a la Revolución Cultural y a intentar poner orden y estabilidad al gobierno con el apoyo de la “Banda de los Cuatro”.

En 1971 la ONU aceptó la entrada de China como uno de los cinco países permanentes en lugar de Taiwán, acabando con la farsa y la tensión de este asunto. En 1972, Nixon visitó Pekín, por lo que ya China daba señales de iniciar una pequeña apertura al mundo exterior.

Conclusión

Mao tuvo aciertos, pero también graves errores. Son dos las caras que dio al mundo: una, radical y utópica, a la que no le importaba la muerte de más de 40 millones de personas para conseguir su objetivo, además de todas las políticas duras, la censura y demás sufrimientos que vivió el pueblo chino. Por otra, una carismática, que otorgó un gobierno estable, desarrolló la educación, acabó con parte de los vicios de la sociedad, elevó la esperanza de vida de 34 cuando llega al poder en 1949 a 65 en 1975. Además, elevó las exportaciones e importaciones de 1,13 miles de millones de dólares en 1950 a 20,64 en 1978.

Por último, Mao le devolvió a su país la idea de grandeza y le otorgó una confianza que le hiciera olvidar los complejos de inferioridad anteriores a él. Fue el que logró darle el empujón final para lanzarse a la carrera de llegar a ser una gran potencia, y de dejar en el olvido un largo periodo de crisis y frustación. Fue ello lo que, como resultado, logró su deificación y culto a su figura durante su vida e incluso tras su muerte.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Para saber más acerca de la figura de Mao Zedong y su influencia en China puedes ver también este vídeo:

 Cristina Sendra

Anuncios